domingo, 7 de noviembre de 2010

La república como hogar de todos.

Manuel García Estrada  (Los posmodernos)

Cada día cuando nos levantamos comenzamos una vida llena de diversidad y riqueza cultural que puede coexistir en este país gracias a los héroes que se preocuparon por nosotros sin saber que naceríamos.

El sistema republicano vigente permite que en nuestras aulas puedan convivir y tener una experiencia de enseñanza – aprendizaje infantes de hogares que profesan diferentes religiones o que son ateos. Esa posibilidad se debe a que nuestra educación es pública, laica, gratuita y obligatoria y con ello el Estado cobija la libertad de la diferencia y el combate al dogma... en teoría. Actualmente los niños están bajo ataque de los intereses derechistas- mercantilistas que buscan hacer de los seres humanos una masa ignorante y esclavizada para que puedan tener ganancias de manera indiscriminada sin que alguien levante la voz, la cabeza o el puño.

Nosotros, los cordobeses, debemos siempre tener una posición clara respecto a la vida de la república porque hemos sido epicentro de uno de los eventos más controversiales de México. El tratado de independencia que fue signado en esta ciudad por españoles nos debe brindar un debate permanente y un acuerdo determinante acorde a la época en que vivimos. Por un lado el criollo Iturbide y por el otro el peninsular O'Donojú acordaron la supuesta independencia de este área geográfico con habitantes que ni siquiera se sabían o asumían como mexicanos.

La falsa independencia de México nos dejó el grillete del Vaticano y los claroscuros de la España medieval que apenas en el siglo XVII se comenzaba a poner como la Europa del renacimiento (Italia entró en esta época prácticamente en 1300). La pérdida de nuestro país en el aspecto político cultural ha sido el hecho de que la corriente luminosa de los liberales españoles comenzaban a impulsar, de hecho fue más sencillo para los ex realistas, como Iturbide, seguir instalados en la monarquía que en el espíritu de la Constitución de Cádiz llena de progresismo.

La república es el alma que debiera hacernos transitar a la verdadera independencia que ahora las derechas de México desean ensalzar cuando en realidad son una vergüenza debido a que no se rompieron los lazos más determinantes de la esclavitud y sometimiento mexicanos a través de cultura y religión. Con la vida republicano bien podemos desechar de una vez por todas a los dogmas y a las imposiciones que achican y envilecen a los seres humanos que incluso llegan a dejar de estar vivos para creer que viven por consecuencia de otros. Es más cómodo y fácil ser un creyente cualquiera que un republicano militante que implica leer más, debatir mucho y reflexionar a profundidad.

Las derechas siempre oscurecen y atacan a los hombres libres porque no soportan perder el control y la explotación del pueblo, incluso hay quienes se creen una especie de neo reyes y nobles déspotas que desean recibir pleitesía, a ellos hay que recordarles que a medida que más deseen usar coronas más se afila la guillotina en manos de la turba con tragedias resultantes.

Este 24 de agosto Córdoba tendrá un reconocimiento nacional y la fecha será ya una efeméride estatal, para muchos habrá justicia y para otros se oficializará a profundidad una mentira. Me parece que hay que debatir de una buena vez del tema con altura y seriedad, eliminándo las partes viscerales de los que determinen ser voz y pensamiento en el diálogo cordobés que hoy a ocho años de nuestro aniversario 400 comience a definir los temas históricos que nos preocupan y brindan, para bien o mal, identidad.



Manuel García Estrada. (Córdoba, 1972) Comunicólogo por el ITESM.
Presidente Nacional de la Asociación de Creadores para el Desarrollo Social, A.C.
Facebook: Manuel Garcia Estrada Twitter: http://twitter.com/ManuelGarciaEst

Réquiem por un pescador


Manuel García Estrada

Voy a la paz de todos los cielos
regreso a la casa de la gran estrella
colisiono con todos los átomos y galaxias
simultáneamente

Vibro junto a tí
eterno

Brillo en tus ojos para siempre
cobijo los mares con mi saliva
a los cielos con mis sueños inmortales
toco la patria más suave de la raza humana

Palpito en tí
eterno

Camino por planicies y me reproduzco en montañas construídas por los míos
nado en aguas profundas alimentando a las bacterias
vivos en los lagos más helados
y en las aguas más tibias

Vivo en tí
eterno

Deje de tomar riesgos
volví a mi energía más preciada
soy básico
con el sol, la luna, el agua

Nazco en tí
eterno

Dulcifico el aroma del amargo
amargo el sabor más dulce
vierto las palabras de los hechos
sin ocultar letras

Liberto en tí
eterno.

Dejé de ser pez
Soy agua.

La conspiración contra la humanidad.


Manuel García Estrada

Dijo el domingo el cardenal Sandoval Íñiguez que la Suprema Corte de Justicia está bajo las órdenes de poderes trasnacionales que están operando contra la humanidad al querer disminuir la cantidad de habitantes y que por ello los jueces se declararon a favor del matrimonio entre homosexuales y están por hacerlo a favor de la adopción de infantes por parte de esas parejas.

He leído artículos y visto vídeos sobre la famosa conspiración contra la humanidad que encabezan multimillonarios del mundo. Nos queda claro a muchos que efectivamente si hay oligarcas organizados para favorecer sus negocios pero ¿es la iglesia católica una entidad con la moral sufieciente para señalar que existen una especie de “malos” que manipulan al mundo?

No justificaré las acciones de las fundaciones Rockefeller o Ford, la reina de Holanda -dueña de la Shell-, Obama y demás participantes del Club Bilderberg porque sobre ese tema me parece que deben abundar los investigadores y los geopolíticos. A mi lo que me interesa es decirle a la cúpula católica que su gobierno, el Estado del cual son parte y que dirige un rey al que llaman “patriarca de Roma” o “Papa” que está en clara y evidente intervención en México.

Hace meses publiqué “México aún es colonia” y hoy tras las declaraciones del cardenal de Jalisco nos queda claro que a 200 años de la lucha independentista nuestro país es una colonia vaticana que se mantiene una intervención nacional violando nuestra Constitución con la complicidad de la derecha en el poder a través de los grupos oligárquicos que se creen los cuentos de dioses, vírgenes y cielos.

El Vaticano es un Estado dictatorial y fascista que a través de la cultura mesiánica no sólo induce el dogma sino lo impone a través de aparatos políticos, siempre están queriendo gobernar y cabildean para que el Congreso cambie la postura republicana laica. Ellos dicen que son la verdad absoluta y que el que no esté de acuerdo arderá en un lugar al que llaman infierno en donde hay fuego y un tipo que tiene cuernos al que llaman diablo.

¿Cuándo despertarán los mexicanos de este colonialaje? Cuando decidan dejar de creer en magia y asuman la responsabilidad de su existencia. Creer en magos, ángeles, dioses, vírgenes celestiales es dejar en manos de otros el camino que se recorre en la vida y darse atole con el dedo para echarle la culpa a otros de la patética existencia que se tiene debido jústamente a la renuncia a la libertad porque se renuncia a la responsabilidad. Sólo es libre el que es capaz de responsabilizarse de sí mismo y de su relación con lo demás. Mientras no haya renuncia las fuerzas mágicas seguiremos escuchando verdaderas sandeces como la de Sandoval Íñiguez sobre los homosexuales, el aborto, las madres solteras o los indígenas.

México es colonia del Vaticano y le envía millones de dólares sin que la curia pague impuestos. Saquean al país y todavía se ponen de manera fascista a decirnos cómo debemos vivir. A Iturbide, Guerrero, Morelos o Leona Vicario les faltó largar al Papa de México para consumar efectivamente a la independencia nacional. Hoy a 200 años padecemos el no haber tenido esa visión que el presidente Juárez si tuvo pero que hoy más que nunca hay que ratificar.

Las preguntas ahora que quedan después de todas estas declaraciones sacerdotales manipuladoras son ¿dónde está Gobernación? ¿Qué responderá el poder Judicial? ¿Qué hará la CNDH? Por lo pronto millones de mexicanos se aprestan a no bajar la guardia y a incrementar la fuerza activa política para someter al clero, a la iglesia católica, al imperio de la ley de nuestra república.

martes, 2 de noviembre de 2010

Lontamente vicino

Lontanamente vicino
Manuel García Estrada

            Era mentira. Lo era.

           Jamás sería posible se decía Román. Es que ¿quién tendría tiempo al medio día de salir de ese trabajo para venir sólo a besar el cuello y la nariz que se encienden en sus palpitaciones?

Descansó la mente abriendo el refrigerador y sacando una cerveza, la sintió menos fría que lo habitual. Era su cuerpo el que estaba verdaderamente listo para ser sentido, lamido, visto, chupado, besado, acariciado.

Dio el primer trago y salió hacia el pasillo para encender la televisión, no comería; lo tenía claro. Y es que a lo mejor llega, se decía.

Se sentó relajadamente y se aflojó la corbata amarilla estampada con vivos azules, turquesas y dorados. Nada más. El traje permanecería puesto queriendo sacárselo en un solo movimiento.

Román cada medio día se desnuda y se baña, lo ha hecho desde siempre. Es tan sagrado el acto como el de la siesta para los jarochos.

Se quitó los lentes, suspiró y pretendió ver el noticiero. Comenzó a jugar con los zapatos como si estuviera bailando. Sonrió. ¿Cómo es que un hombre lo tenía nervioso, ansioso, en expectativa? Rió. Las pequeñas carcajadas parecían invadir la casa.

De pronto su corazón pareció estallar, el sonido del auto estacionándose en la calle le indicaba que su esperanza se tornaría real.

¡Llaves! La puerta, que abre la puerta Adolfo. Si, es él. Pero no se movió, quería parecer tranquilo y hasta apático. Se hacía güey.

Los pasos de Adolfo se hacían cada vez más fuertes, Román tomó aire, cerró los ojos y sintió unas manos en sus hombros que comenzaron a descender al pecho, la respiración se hacía intensa, fuerte, desesperante, inquieta, loca; la mente decía tómame, hazlo ahora. ¡Ya!

Y el silencio calló ante el hola cabrón, ¿me estabas esperando papá? Aquí estoy.

Adolfo tomó la barbilla de Román y la jaló hacia arriba para acercarle la boca y besarlo mientras lentamente desabotonaba las camisas, un botón a cada uno le liberaba con la mano que también se introducía para dar jaloncitos en el pelo del pecho de Román mientras que éste levanto las manos y en la apertura lista de la camisa de Adolfo le metió las manos y le comenzó a pellizcar las tetillas.

Román sintió en la parte superior de su espalda el calor genital de Adolfo. Bajó una de sus manos y se abrió el cierre; el beso terminó. Las miradas intensas entre ambos les hicieron colocarse frente a frente mientras se acariciaban las cabezas uno al otro y se besaban de frente. Desesperados comenzaron a sacarse la ropa, caminaban por el pasillo desnudándose y apretando contra las paredes las manos.

En calzoncillos de uno y en boxers del otro quedaron sobre la puerta de la habitación. Sin preguntas, sin cuestionamientos, Adolfo comenzó a hincarse bajándole a Román su ropa interior blanca y pequeña, y cuando estuvo enfrente de su acaramelada y suave propiedad sexual comenzó a disfrutarla mientras torcía con pasión las tetillas de su amante que no soportando más le lleno de energía queriendo jamás soltarlo.

Se incorporó para besar en la boca al amante. Que sin perder la fuerza tomó la cara de Adolfo para taparle los ojos y pasarle la lengua por todo lo libre del rostro, y le chupó la nariz y lo abrazó con fuerza para dejarse caer en la cama pidiéndole al sujeto que se quitara todo y le abrió los brazos, levantó las piernas y lo abrazó entero.
Adolfo haciéndose hacia atrás tomó la cabeza de Román y le mostró su picante espacio en firme para que la lengua de su compañero pudiera traspasar cada célula, cada átomo.

La lengua de Román hacía círculos en la punta de Adolfo y éste comenzó a gemir y a vibrar y para evitar tormentas pronto se separaron para quedar acostados frente a frente y de lado viéndose a los ojos, buscando el alma. Se besaron, se comenzaron a recorrer despacio las pieles y el juego, que apenas comenzaba, debería durar no tanto porque sus oficinas les esperaban aún para mandar o ser llamados.

No hay más espacio para el amor que el que los amantes hacen.

Aquí, en esta habitación, hay quienes lo tienen claro.




El dios de nada.

El dios de nada

Manuel García Estrada

En el laberinto de cascabeles, en la vieja patria, sentado en el altar de mármol blanco está un viejo y sabio dios que en el pasado tuvo poder sin magia.

Conoció de lejos a Horus y fue más que profeta. Su paráclito Maní le condenó a disminuir su poder y con la llegada de Mahoma volteó a ver a Occidente y se asiló con fuerza cediendo autoridad a un hombre.

El dios de Occidente se refugió en la bota que fue puesta años más tarde sobre tierras que ni Él sabía que existían. Y nuevamente cedió poder al hombre y en su nombre llovió vino tinto en todas partes.

Un día el viejo dios viajó al nuevo reino y vio vileza en su nombre y se encontró en medio de un cementerio de dioses y diosas de esos parajes y entendió que ahora Él había arrojado del templo a los que antes lanzaron a una de ellos. Y lloró.

Con el paso del tiempo que para Él son apenas días vio el nacimiento de muchos profetas y con ello observó al hombre de Roma nuevamente hacerse poderoso, tanto o más que Él. De inmediato lo llamó a Cónclave de Fe. Pero nadie se presentó.

Hoy, a las 12 del día, el dios se da cuenta de que no posee nada, ni siquiera es capaz de que su Verbo nuevamente haga una patria.

Hoy las hordas de creyentes han puesto en los templos las imágenes de miles de semi dioses y en los altares se sacrifica a su pueblo e ideales, valores y mandamientos cada siete días.

Caminando lentamente, ya hacia las 5 de la tarde, apoyado en un bastón de rama, no reconoce nada de lo que fue Él, su iglesia y la fe. Se detiene frente al árbol sagrado y prohibido, legado de otro dios, uno justamente anterior a Él e inhala con fuerza sabiendo que hoy es dios de nada.

El dios muy cansado toma pan y vino y viajando entre ideas se traslada al lugar más venerado y pacífico del mundo viendo que de ello entre los lamas hay solamente lo mismo, nada.
Son las 10 de la noche y el dios de nada ha decidido irse y permitir al Cielo que se cumpla la profecía y todo, de nuevo, sea borrado con un rayo y comience otra vez un hermoso Reino dejando al mando ya no a un hombre sino a una Virgen que escondió muy bien para este día.

Sopla el viento, llueve sal y caen pichones envueltos en llamas, son las 11:59 de la noche de la vieja Era, las ciudades se inundan con sangre y los volcanes cantan salmos legendarios, ha muerto el dios de nada.

Al amanecer un reportero le pregunta a un cardenal qué pasó en la noche con tanto drama y el sujeto respondió sonriendo: tranquilo, no pasó nada.

El viaje.

El viaje

Manuel García Estrada



Nací ayer, apenas a dos pasos de mi vida cambiante.
Me resolví en el primer minuto del medio día.
A las 5 comencé  a acostumbrarme a mí.
En medio de la hora gris descubrí mis fortalezas y mis temores.
Dando las 8 de la noche me acosté para reflexionar lo logrado, moriré en muchos días.
Con el saldo en la mano puedo ver que fallecer ahora está bien.
Logré lo que muchos jamás harán.
Siendo las 10 p.m. me levanté. Y caí en el trayecto a la cocina a beber leche.
Coloqué mis manos en el suelo y me impulsé jalando las piernas.
De regreso a la habitación tropecé con un zapato y me dolió. Mucho. Lloré.
Son las 11.30 de la noche y quiero ir al baño. Me da miedo tropezarme con algún otro zapato.
Respiré y suspiré. Tomé aire. Me enderecé.
Coloqué los pies en el suelo, el terror me impedía estar tranquilo y colocando mis manos a los lados de mi cadera, apretando la boca y los ojos...
Volví a levantarme...
Y me di cuenta de que un paso en firme en esta vida es en el viaje... una gran travesía.

Del que no sabes.

Del que no sabes.
Manuel García Estrada.

Del que no sabes
ama
del que no sabes
cree
del que no sabes
respira, transpira, bebe, sueña, canta, vive
del que no sabes
Es.

Del que no sabes
siente, observa
Del que no sabes de donde viene
trae camino
trae destino
trae suspiros

Del que no sabes
llora, mora, inmola
del que no sabes
rey es, dios es, vida es
del que no sabes
estaba, dentro, ahí, solo
del que no sabes
es tal... como tu, Uno.

Del que no sabes
recorre caminos equidistantes nada distantes
vuela entre cometas de niños y planetas
sueña acostado en los campos de tulipanes
ansia arriar banderas en el panteón de los ideales

Del que no sabes si del mal viene es porque quizás al bien va
del que no sabes si de los infiernos llega es porque retorna a casa
del que no sabes si ha escrito es porque un día decidió escribir para todos solamente para él
del que no sabes a lo mejor no sonríe todos los días porque en el Reino de la alegría la moneda es reír

Del que no sabes
camina entre pantanos sólo viendo al sol
toma la mano de los muertos porque entre vivos está
huele los costados de las naves porque del mar viene y a él va
enciende el faro cada noche apagando con ello su maldad

Del que no sabes
posee montañas
posee ríos
posee naciones
y su nombre, como el tuyo, es libertad.